José María Ponsoda Bravo nació en la calle Valencia de Barcelona el 21 de septiembre de 1882, hijo de padres valencianos.
Falleció el 17 de octubre de 1963, estando enterrado en el cementerio de Moncada, población en la que tenía fijada su residencia.
Casado con Dolores Molina Bravo de Ponsoda (prima segunda) con la que tuvo varios hijos sin que
ninguno le sobreviviera pocos años. A la muerte de su esposa Dolores Molina el 25 de enero de 1946, contrae nuevo matrimonio con Amparo
Boix Ballester de Ponsoda († 18-08-1980) con la que no tuvo hijos.
Desde muy joven trabajó en el taller del escultor Salvador Torrás en Barcelona. Estudió en los Salesianos y en la Academia de
Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona.
En 1900 se traslada a Valencia y colabora en el taller de Damián Pastor Juliá. Establece un taller propio donde
realiza numerosas obras con destino a Valencia y Murcia principalmente. Estaba situado en la plaza de San Lorenzo nº 2 de Valencia.
Colaboran con él escultores de la talla de
Carmelo Vicent, Francisco Martínez Aparicio o José María Rausell entre otros muchos.
Fue profesor del Instituto General Técnico y de la Escuela de Artes y Oficios de Valencia.
Recibió en 1932 la medalla pro ecclesia e pontifice por su gran labor de escultor de imágenes religiosas, era además caballero de El Puig de
Santa María.
Al finalizar la Guerra Civil tuvo el privilegio de restaurar la imagen de Nuestra Señora de los Desamparados que había quedado muy dañada
durante los años de contienda. A lo largo de su vida realizó un gran número de imágenes todas de temática religiosa, siendo de todos
conocido, por su gran religiosidad.
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